Energía, ¿qué nos tienes preparado?

Internet de las cosas, digitalización, inteligencia artificial, ¿en qué momento paso todo esto? Los avances tecnológicos han crecido de forma exponencial, dando como resultado una visión completamente diferente sobre qué podemos hacer con ellos. En los próximos cinco años, el sistema tradicional de energía será considerablemente distinto al que tenemos actualmente. Si bien no sabemos exactamente cuándo llegarán estos cambios, o cómo será exactamente la naturaleza de ellos, aquí les tenemos algunas recomendaciones que serán de suma importancia considerar como usuarios de energía:

La energía como servicio (EMaaS)

Energía (kWh) y potencia (kW): ¿Qué implicaciones tienen? Los consumidores normalmente no utilizan estas unidades de manera familiar, pero valoran el servicio, luz, calidez, refrigeración, etcétera que estos entregan. Por tales motivos, los servicios de energía están evolucionando para otorgar un mejor entendimiento sobre todo el sistema involucrado energéticamente.

Imagínense tener la capacidad de revisar sus celulares o tabletas y saber cuánta energía están consumiendo y qué implicaciones tiene esto. Tener una radiografía de sus sistemas eléctricos en la palma de sus manos y, lo mejor de todo, en tiempo real. Imaginemos lo poderoso que podrá ser este sistema y, no solo eso, también tener el respaldo de un servicio que nos ayude a gestionar cada acción para aprovechar al máximo cualquier de nuestros procesos. Esto y más son acciones y servicios que cualquier empresa que utilice energía (intenten imaginar una que no lo haga) necesitan considerar para poder estar en el futuro de energía y digitalización.

La solución de energía como servicio dará las herramientas a los consumidores de ampliar su panorama para el entendimiento de la producción de energía y el impacto ambiental que genera. Expertos pronostican que la energía como servicio y energía verde impulsará la próxima ola de desarrollo económico.

El corazón de la operación se llama “consumidores

De algo estamos seguros: los consumidores serán la clave en la conducción del futuro energético. Ellos desempeñarán el papel más importante de evolución energética, de acuerdo con sus necesidades, los sistemas de generación se deberán de adaptar. Es decir, las empresas de generación y de gestión de energía deberán entender perfectamente las prioridades de cada consumidor, quienes no piensan en términos de kWh sino en términos de luz, calefacción o movilidad. La implicación de esto recae en que cada servicio entregado al usuario debe de ser especializado, ya que cada sistema o necesidad será diferente.

Con esto, los consumidores tendrán más opciones sobre cómo se produce la energía y el impacto ambiental de su producción, lo que podría centrarse más en la energía producida localmente, tal como hablamos en nuestro artículo sobre Blockchain y energía. Los consumidores pasarán de estar en el borde del sistema energético a ser el cerebro de la generación y la demanda.

Energía descentralizada y tecnologías digitales

De entre los beneficios de la generación de energía por producción localizada, está que podemos evitar las perdidas de calor en las estaciones de energía al utilizarla localmente. Evitamos igualmente el tener que generar la electricidad que perdemos en la transmisión de energía que mandamos a largas distancias. Con la eliminación de la centralización, los productores y consumidores (que ahora pueden ser los mismos y son llamados prosumidores) necesitarán gestionar de forma flexible la energía en el sistema. Las nuevas tecnologías, como el almacenamiento, métodos para ajustar mejor el uso (respuesta del lado de la demanda) y tecnologías digitales de análisis y la computación en la nube podrían ayudarlos a ello.

El mercado de la energía se volverá en gran parte digital, de modo que se podrán integrar todas las partes del mundo de la energía y les permitirá trabajar en conjunto. La complejidad de igualar la demanda de energía como el suministro de energía a nivel local y nacional, e integrar la flexibilidad de almacenamiento y demanda, es de tal magnitud que se necesitarán automatización, aprendizaje automático y señales de precios en tiempo real.

¿Energía gratuita?

Hoy en día es mucho más fácil pensar que se puede generar gran parte de la energía por fuentes renovables o verdes. El costo de los equipos de generación renovable está disminuyendo, y dentro de la red ya tenemos mayor capacidad de dichas tecnologías, teniendo días con “demasiada electricidad” en la red por días soleados o con mucho viento. Estos cambios tan bruscos variarían en los precios mayoristas, dando como resultado precios negativos, teniendo como consecuencia energía “gratuita”.

Administrar la red eléctrica no será sencillo, pero los usuarios podrán aprovechar estas oscilaciones para poder consumir su energía en los periodos de costo negativo, ahorrándoles grandes cantidades de dinero.

Los consumidores ya no solo jugaran un papel único, ellos también podrán generar su propia energía y está la podrán volver a vender a la red para que todos puedan ser su propio proveedor de energía.

Todos estamos invitados

El cambio no se generará por un solo usuario o consumidor; este cambio debe de generarse de una necesidad llamada evolución energética o necesidad de reducción de energías fósiles. Actualmente, grandes empresas están reemplazando gran porcentaje de su consumo energético a generación verde y consumidores menores están implementando sistemas verdes en sus casas para reducir costos de energía y generar un impacto positivo energéticamente.

La evolución y la disminución de los costos de estos sistemas han generado que hoy en día cualquier persona pueda acceder a ellos. Poco a poco, las inversiones para implementar sistemas sustentables para generar energía disminuirán teniendo generación limpia y alcanzable.

Estos son algunos puntos que necesitamos tener en mente para estar dentro de la evolución digital y energética. No sabemos puntualmente que tan rápido pasará esto, pero estamos seguros que los que estén listos con todo lo anterior serán los pioneros en energía digital, por lo tanto: ¿Están preparados para estos cambios?

Oscar Villamar

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